domingo, 11 de diciembre de 2011

Callejón 13

Después de todo lo leído y las versiones de cada parte, puedo llegar a la conclusión de que el concierto de Calle 13 se convirtió finalmente en una bronca de callejón, con el perdón de los callejones. Creo que todos las partes tienen algo de culpa para todo lo que pasó: el empresario que los trajo, los artistas y el público. Vamos por partes:

El empresario que lo trajo: haya sido uno o más los que vieron de traerlo, no han hecho más que corroborar que muchos de ellos no le tienen el más mínimo respeto a los consumidores. El que no exista en nuestro país una cultura del reclamo (o que sea aún incipiente) no les da derecho a maltratar a quienes pagan una entrada. Es sabido que los artistas suelen demorar más de una hora en presentarse, lo cual ya es un abuso, pero cinco horas... como que no es muy decente por decir lo menos. Y sé que muchos prefirieron no salir pues no tenían ninguna garantía de que algún día les devolverían el dinero de la entrada.



El público: es sabido que los artistas se deben a su público, si este se va, les pueden generar un roche mayúsculo. Y eso es lo que podrían haber hecho los asistentes, retirarse en masa. Así no le pueden decir al artista que se presente todas maneras sea la hora que sea. Lo que sí es un sinsentido es la violencia ocurrida. El hecho de querer subirse a un escenario no la justifica, pero puede ser un detonante. Y personas que sólo querían disfrutar del concierto sin importarles la hora terminaron sufriendo por culpa de algunos desadaptados. Si no, pregúntenle a la chica que se fracturó los talones porque la masa la empujó a un foso, y así hay más historias de personas que no tienen a quién reclamarle nada. ¿Esperar cinco horas para agredir al que se demora es propio de alguien mínimamente cuerdo? Yo no lo creo.

El artista: se supone que se debe a su público. Que hayan calculado mal el tiempo, que les haya jugado mal el clima, que haya nevado en el Sahara no me parece suficiente excusa. Viendo que llegarían tan tarde ellos deberían haber propuesto postergar el concierto (es solo mi opinión), ahí entraría también la responsabilidad del empresario que, según ellos, los obligó a presentarse. Lo primero que deberían haber hecho quizá es explicar la situación, disculparse por la demora y preguntar si los asistentes estaban de acuerdo en que igual toquen.

En fin, se juntaron factores que detonaron que exista violencia. Si esto no sirve para que los tres actores mencionados acá (así como los ya tristemente famosos seguridad VIP) se corrijan o al menos aprendan lo que es el respeto mutuo, entonces probablemente veremos más eventos similares en el futuro cercano.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Periodistas ¿Deportivos? II

Jorge Cori, campeón mundial de ajedrez, es un orgullo para el Perú. No es la primera vez. ¿Y qué hacen los programas "deportivos"? Pasar fútbol y más fútbol y mencionar que Jorge fue campeón mundial. O mencionar que Peter López logró tal distinción en tae kwon do. Ni una foto, ni un video, al menos se dignaron mencionarlos. Aunque aún hay muchos triunfadores desconocidos que son invisibles para la prensa que se hace llamar deportiva cuando lo único que cubren, o son capaces de cubrir, es el famoso "julbo".

Grande fui mi sorpresa cuando vi en la carátula de Deporte Total de El Comercio una foto de Jorge Cori. Me dije: "por fin me hicieron caso". Por fin le dieron la importancia que se merece a nada menos que un campeón mundial. Alguien que gracias a su exclusivo esfuerzo y el de sus padres logró un super triunfo internacional. Y si bien su hermana no se quedó atrás en logros, esta vez no reeditó el título mundial. Al menos un periódico serio le dio importancia, pensé ilusamente...



Pronta fue mi decepción al buscar el reportaje o entrevista a Jorge Cori en la página central del suplemento deportivo. Lo que hallé fue una entrevista a Guillermo Alarcón, presidente del club Alianza Lima, el cual es acusado de malos manejos, de no pagar a los jugadores, de deberle a la SUNAT, etcétera. Y me quedé asombrado de no encontrar al pequeño ajedrecista en ninguna página.

Volví las hojas y me di cuenta que se me había pasado el pequeño articulito (con las justas un cuarto de página), creo que en blanco y negro, donde mencionaban el logro de este pequeño gran campeón. ¿Alguien puede llamar periodista deportivo a quien privilegia de esa manera una entrevista a un dirigente cuestionado de nuestro empobrecido fútbol local frente al logro de un campeonato mundial??????

Creo que la frase de "es que eso vende..." suena ahora más estúpida que antes.

lunes, 21 de noviembre de 2011

"No Son Todos"

Lo dicen los políticos, lo dicen los policías, lo dicen los jueces. No es que todos sean corruptos, "sólo" son casos aislados. Sin embargo enumeremos los tres ejemplos expuestos por separado:

Los políticos: ¿necesitamos más ejemplos que los tres últimos congresos? Cuando la mayoría de apodos son el "robaalgo" o el "robaotracosa", etcétera considero que esto me dan la razón. Y también están los "tapaditos": aquellos que venden favorsitos, favores y favorsotes más conocidos como "faenones".
Y los otros que reciben dinero para que sus amigos o partidarios consigan lo que quieran sin tener que dar cuenta de nada, pisoteando normas e incluso personas. ¿Hay alguno del que se pueda decir: "el sí piensa en la gente"? Son sus actos los que los definen, aún no veo una definición de servicio que es lo se supone implica el ser político.

Los policías: en otro país uno ve un patrullero o un policía y se siente más seguro. Lastimosamente en mi país veo lo mismo y trato de evitarlos ya que es probable que me detengan a mi o a cualquier auto "por rutina" buscando cualquier posible falta con tal de recibir los 5, 10, 20 o 50 soles de coima dependiendo del tamaño de la infracción que encontraron o... inventaron.
Pretextos he escuchado muchos, incluso hasta que el cinturón de seguridad está sucio... Y estos coimeritos forman sólo la base de la pirámide, pues en la cima están los más grandes peces gordos, no sólo por el lado corrupto sino por la gran panza que adorna a la mayoría. Suelen ser aquellos que aceptan y prodigan favores al mismo estilo de los políticos. Aún no conozco un sólo policía de los que veo a diario que me inspire confianza y/o seguridad a pesar de que sé que hay buenos efectivos, la pregunta es ¿dónde están?

Los jueces: es conocido en cierto mundillo que si tienes "llegada" a uno, significa que puedes comprarlo ya sea en efectivo o en especias. Si muchos no están verdaderamente bien preparado y carecen de valores o mejor dicho sólo valoran el dinero (o los favores de cualquier índole) y es quien decide la suerte en la vida de una persona tenemos una bomba de tiempo.
Me explico: si eres culpable puedes comprar al juez que te toque. De esta manera se asegura la impunidad ya que podrá ser negociada cada vez que cometa un delito, si no, ¿por qué se captura a tanto reincidente? Y si soy inocente el gran juez que no tiene preparación adecuada (o que no recibe su tajada) resolverá arruinarte la vida aún sabiendo no está bien lo que hace.

La defensa típica de estos tres gremios (que pocos valores tienen, igual que muchos otros) será decir que "no son todos". Que los casos que presentan los medios son algunos no más pero como los presentan juntos dan una falsa sensación de corrupción. Bueno, a mi que me cuenten una de vaqueros... yo no quisiera tener una correcta o falsa imagen de corrupción, ¿¿¿¿no sería mejor no tener ninguna, digo yo????

viernes, 30 de septiembre de 2011

Todos los Cobardes del fútbol

No basta que un joven muera, no basta que haya habido violencia en los estadios durante años y no basta que uno tenga que encerrarse en su casa cuando va a haber partido alguno, sea de Alianza, la U, Cristal u otro de los equipuchos que juegan nuestro torneo con pobrísimo nivel de fútbol y alto nivel de ignorancia, violencia y cobardía.

Considero cobarde a todo aquel que necesita escudarse en el manchón de la gente, en la barra o entre el público para agredir, robar, destrozar o cualquier otra acción destructiva. El que necesita ocultarse debajo de una capucha o detrás de otra gente para cometer fechorías no tiene ni una pizca de hombría. Son aquellos que cuando están solos no son capaces de matar una mosca porque les pesa el miedo...


Considero cobarde a aquel que sale a declarar a los medios que un local no debería funcionar, que no sabe porqué se le dio permiso y que con él no era cuando minutos u horas antes había estado disfrutando en el mismo local. La mezcla de cinismo y cobardía es algo que se ha vuelto común entre nuestros politicuchos o nuestras supuestas "autoridades".

Considero cobarde a aquellos que días después de un hecho fatídico salen a lamentarse preocupándose más de la cámara que los enfocará y de la buena impresión que juran que causarán antes que del hecho en sí. No les importa la o las personas fallecidas, así dentro de su limitado intelecto crean que nos engañan, sólo les interesa el lamentable efecto que tendrán entre el público que sí se da cuenta (la mayor parte) que lo único en lo que piensan es en cómo seguir lucrando a pesar de la desgracia o quizá incluso a partir de la desgracia ajena.

Considero cobarde a aquellos que en lugar de condenar la desgracia y desgracias ocurridas anteriormente sólo reaccionan de manera desproporcionada y hasta infantil cuando creen que no podrán seguir ganando dinero. No importa si alguien más muere, si más gente es afectada por los delincuentes y/o asesinos que asisten a los estadios con la venia de los clubes que los apoyan. Lo que importa es el dinero, nada más.

Considero cobarde a aquellos que sólo son capaces de reaccionar y poner mano dura cuando ya ocurrió una desgracia y porque no les queda otra. Que no son capaces o no tienen las pelotas suficientes para poner mano dura y evitar una desgracia mayúscula evitando el correr de la pelota (valga la redundancia). Que sólo actúan cuando ya tienen la soga al cuello y los reflectores en la cara.

Podría seguir enumerando a todos los irresponsables alrededor de la tragedia y de las otras probables tragedias que aún no ocurren y que ojalá no ocurran. Paradójicamente, quienes más responsabilidad tienen alrededor de este último crimen son los primeros que salen corriendo a lavarse las manos... Ya pasó más de una semana y como dicen algunos... muchos se van a olvidar del hecho hasta que ocurra la siguiente muerte o le toque a algún pariente de alguien supuestamente influyente...

lunes, 25 de julio de 2011

Los Nuevos Símbolos Patrios

Advertencia: este post puede herir susceptibilidades patrióticas.
Si usted:
- Iza la bandera porque le nace el patriotismo y no sólo por evitar la multa
- Pone su banderita en el auto porque se siente identificado con ella
- Canta el himmno religiosamente en cada acto o evento público con la mano en el pecho
- Se sabe de memoria toda la letra del himno
- Sabe que el arbolito del escudo es el árbol de la quina y no de la quinua
- Sabe que rayos es una cornucopia (es el caracol de la parte de abajo del escudo)

Por favor: NO LEA ESTE POST. Hecha la advertencia si continúa es bajo su propio riesgo.

Lo que sigue a continuación es una propuesta de nuevos símbolos que parecen representar a la mayoría de peruanos, empezando (y siendo casi exclusivo de) por los políticos, congresistas y demás fauna similar. Ahí vamos:

La Coima: es el símbolo de símbolos. Si quieres poner un negocio, si ya tienes uno o si quieres cerrarlo, te encontrarás con ella fijo.
Desde el lametraseros de ventanilla que te puede demorar meses los permisos o licencias (por cualquier excusa inverosímil como que se malogró el ventilador de su oficina), si no lo "aceitas" hasta el policía de tránsito que te lista todas las desgracias y calamidades que te pueden suceder si no le bajas entre 5 y 50 lucas para que no te ponga un papeletón por una infracción que jamás cometiste y que te saldrá más caro que coimearlo fácil y cómodamente a él. Así es el sacrificio pues.


El Faenón: el nombre lo popularizaron dos conocidos peces gordos que andan en peceras doradas como le corresponde a los corruptos millonarios de este país. Si tienes plata producto de tus faenones te corresponde una cárcel dorada. O estar preso en tu domicilio y visitar la calle cuando se te antoje.
Es el premio al esfuerzo de "aceitar" y conseguir utilidades a costa del resto de ciudadanos. Los lobbies ya son historia, ese nombre es antiguo, el faenón, cual torero esquivando normas, ética, responsabilidad es lo "in", lo que está de moda. El que no lo hace es un tonto y si te metes con él te arriesgas a que te amenacen con "volver" a la política aunque nunca se hayan ido de ella en realidad.


La Concha: por todos lados tenemos hasta monumentos para recordárnoslo empezando por la famosa concha acústica del Campo de Marte. La tradición de hacer lo que me da la gana por mi linda cara y que los demás no vayan a hacer lo mismo porque... "lo prohíbe la norma". O realizar licitaciones arregladas para arreglar cosas o locales que no necesitan arreglos.
"Arreglar" es el nuevo verbo, el que "no arregla" no tiene concha, y sin ella no es un político y menos un patriota. Es que estos hijos de la guayaba son los que más alto cantan el himno, los que más escuditos y escarapelas se ponen en el pecho y los que más dinero le birlan al estado y a los peruanos en general apenas tienen ocasión de hacerlo.


Quizá estos tres elementos son los que deberían figurar en el escudo, pero a pesar de todo, yo me quedo con mi auquénido, mi quina y mi cornucopia. Veamos si este nuevo gobierno sí los respeta.

Feliz 28...

lunes, 11 de julio de 2011

La Inauguración del Tren Soñado

Claro que el único que tuvo el famoso tren eléctrico en sueños fue Alan García. Pero en un inicio deben haber sido pesadillas por las acusaciones de malos manejos y sobornos que envolvieron a la Autoridad Autónoma del Tren Eléctrico (AATE) de ese entonces y todo el escándalo que se formó en su entorno. Esa fue una perla más del primer gobierno aprista hace ya 25 años (para enumerarlas no alcanza este espacio). A pesar de todo, la "gran" obra se inauguró casi a la salida de nuestro ahora abultado presidente en el año 1990. El tren no llegaba a ninguna parte ni serviría para nada, pero que importa, tenía que inaugurarlo el histórico presidente de la inolvidable mayor inflación de todos los tiempos. Y así fue.

Estamos en el 2011. Alan García acaba de inaugurar el tramo 1 de la parte 1 del Tren Eléctrico. Este... ¿no la inauguró ya antes? Entonces se trataría de una reinauguración de una obra que fue pensada para aliviar el tráfico de Lima ¡hace 25 años! No habría que hacer muchos cálculos para saber que actualmente hay más del quíntuple de autos que en ese entonces. No está mal que se termine la obra, pero en realidad no se ha terminado. Faltan los otros 9 vagones y ajustar los puentes y pintar los pasamanos. Y asegurar la dotación de energía eléctrica y escuchar a Defensa Civil así como a los pobladores de Villa María que se encuentran con sus casas en riesgo por un diseño hecho a la volada.



También hay acusaciones de malos manejos como una concesión a una empresa que no tiene experiencia en manejos de vía férreas, etcétera. Pero ¿qué podemos esperar de Alan García y compañía? Dirán que todo es llanto de piconería porque se hacen obras, que los quieren sabotear, que no quieren que el Perú avance... El ministro Cornejo dice que recién hoy se quejan los vecinos de Villa María y estos muestran ante cámaras un documento firmado por él mismo acerca del tema del que se quejan... El señor Plascencia de la ATTE actual dice que se reunió con la alcaldesa para hablar de estos problemas, pero cuando el periodista la confronta con ella, resulta que el señor se "zampó" en una reunión de alcaldes esperando ser atendido cuando ni siquiera se le esperaba. Y después dice que no le hacen caso...

Parece que Alan quiere ser presidente unas cinco veces más por lo menos. Es que en cada final de gobierno inaugura un tramito más de su soñado tren, contra viento y marea. Y como le falta harto tramo, necesitará varios gobiernos más para poder terminarlo. Bueno, en este caso parece que el tren no llegará solo. Si se queda sin electricidad, "eso no es nuestra responsabilidad") dijeron, pues habrá que empujarlo. Quizá le podemos pedir al "Cristo de lo Robado" que nos ayude, ya lo veo haciendo el milagro de empujar al trensito de Alan para ver si esta vez sí funciona. Aunque sea el pedacito que justificó la gran inauguración de esta mañana.

martes, 14 de junio de 2011

Sin Derecho a Elegir

Esperé a que pasen las elecciones y el furor posterior, es decir las opiniones de la gente que perdió y las expresiones de la gente que ganó para publicar esta entrada. Muchas de éstas tenían cierta carga de intolerancia o racismo que no comparto. Claro que no generalizo. También hubo gente que votó o decidió votar por el blanco o por ambos candidatos al mismo tiempo "para que no se peleen". Sabia elección, a mi parecer. ¿A qué va el título de la entrada? A que hice un experimento con las diferentes opciones que tenía para la segunda vuelta y éste resultó exitoso. Se cumplieron mis hipótesis en todos los casos. Veamos:

Con los partidarios de Humala:


El comentario que logró desarrollar la "discusión" (y la pongo entre comillas poque discusión es cuando hablan dos y no uno solo) es que dije que yo no podría votar por Humala. No podría votar por alguien que dice una cosa, luego se desmiente, después la corrige y así sucesivamente. Es decir, no podría votar por alguien que es tan cínico y cambiante. "¿O sea que Keiko te parece mejor porque es más constante en su cinismo?" fue la primera ráfaga que recibí. Como me quedé callado esperando la siguiente reacción la conclusión después de algunos minutos fue que "¡¡¡hay que ser bruto para votar por Keiko!!!". Y eso que nunca dije que lo iba a hacer...

Con los partidarios de Keiko:

No fue una discusión, ni fue tan agresiva la respuesta. Fue, a decir verdad, muy sutil. Pero me dio a entender que si pensaba votar por Humala, entonces era una especie de renegado de la sociedad actual, un comunistoide o aún pero que ello: era un pobre y triste ignorante. "¿Acaso no sabes todo lo que significa votar por Ollanta?" recibí pero al menos no como un disparo sino con una expresión de incredulidad en el rostro de mi interlocutor. Por supuesto que sabía la respuesta, pero me interesaba la que me diera alguien a quien sólo le dije que no pensaba votar por Keiko porque no me parecía sincera. Pero tampoco dije que lo haría por Humala...



Por el voto en blanco o viciado:

Aquí ambos "bandos" se pusieron en mi contra al mismo tiempo. Al parecer a ambas partes les dolía que no estuviera a favor de ninguno de los dos. Mi primera respuesta siempre fue que aún no sabía si votar por Pérez de Cuéllar o por Paniagua (sarcasmo ya que ninguno participaba en la elección). Naturalmente nadie me creyó, todos daban por sentado que tenía ya mi opción elegida y que como no quería expresarlo, respondía de esa manera. Nada más alejado de la verdad, no supe por quién votar o si hacerlo o no hasta el mismo día de las elecciones. Pero sí fui tildado de irresponsable si osaba votar en blanco: "dejas que los demás decidan por ti". Pero si yo decidía votar en blanco, ¿acaso no es una opción?. Y me decían que si viciaba mi voto era más irresponsable aún porque favorecía a quien fuera ganando en ese momento. Si no quería que ninguno gane ¿no daba igual? Más me parecia conveniencia por parte de cada partidario que quería que votara por su opción.

En resumen, si votaba por Humala era un ignorante, si votaba por Keiko era bruto, si votaba en blanco era un pusilánime y si votaba viciado era un irresponsable. Es decir, no tenía derecho a elegir ninguna opción posible. En esta elección terminé por primera vez haciendo lo que la mayoría de peruanos hace: decidir mi voto cuando ya estaba delante de la cédula. No, no diré que decidí, EL VOTO ES SECRETO...

lunes, 7 de marzo de 2011

5 Manías Insoportables de la gente en general

No sé si se trata de la gente de Lima, de la del Perú o la del mundo en general pero ahí van cinco cosas que hacen que mi hígado trabaje el doble o que me vea demasiado tentado (casi obligado) a realizar un acostumbrado comentario sarcástico:

1. Hacer cola de costado: se supone que la idea de hacer cola es saber el orden de las personas, es decir, una detras de otra sabiendo quién tiene el derecho de pasar antes que el otro. Pero una de las taras que tienen muchos es que las personas que llegan después de uno no se colocan detrás de uno como en una cola que se respete. No, se tienen que parar al costado, como diciendo: "si te descuidas, me colo". Lo que suelo hacer casi como reflejo es preguntar: "disculpe, ¿está en la cola?" con ese tonito característico que a buen entendedor se traduciría en algo así como : "¡haz la cola como gente civilizada y no trates de colarte cara..!" Pero la respuesta suele ser sí sin que el susodicho o susodicha se mueva un ápice de su incómoda (para los demás) posición ya que no tiene ni la menor idea de la incomodidad que su actuación genera en quienes sí estamos acostumbrados a respetar a los demás.

2. Tirar basura en la calle: esto habla mucha de la educación que cada uno tiene. Las calles de Lima suelen ser una mie... porque estan llenas de papeles, de cáscaras de fruta, de restos de comida... la lógica (retorcida por cierto) suele ser que como existen los barrenderos, entonces ensucio la calle para que tengan trabajo. Estupidez en su más pura expresión y que no discrimina sexo, edad, raza o clase social. Me ha tocado ver incluso cómo desde un auto en movimiento lanzaban una cáscara de plátano que cayó en el parabrisas del carro que venía detrás, casi causando un accidente. Definitivamente un chimpancé al volante... aue ayuda a que la ciudad sea un muladar.



3. Orinar en la calle: digamos que esto es algo así como la demostración de que la mayoría de hombres son como animalitos. No son capaces de controlar sus esfínteres y así orinan en cada calle, muro, árbol, rueda de auto o lo que sea que encuentren y crean que estará bien mojar un poco. Esta es la prueba de que la mayoría de hombres son como los perros, la única diferencia es que no levantan la pata para hacer su necesidad...

4. Esperar a llegar al mostrador para recién decidir: después de esperar durante más de media hora en una cola, sea para el cine, para la caja de comida rápida o cualquier otro lugar dónde se escoge el producto antes de pagar nunca falta un (o más de uno) pelmazo (o pelmaza) que recién recuerda que tiene que escoger el título de la película o el tipo de hamburguesa después de estar parado cuarenta minutos esperando que lo atiendan. Sospecho que hay personas a las que les sobra todo el tiempo del mundo...

5. Escribir en las paredes: hay desequilibrados mentales que parece que nunca les prestaron atención en la vida. Por ello parece que no encuentran mejor opción que escribir en cualquier pared, asiento, puerta o superficie que encuentren.
Lo malo es que todas ellas son ajenas, dudo que se atrevan a manchar o garabatear su propia casa con nombres, apodos firmas y cualquier sonsera que el enano mental de turno tenga a bien evacuar de tu torcida mente para recrearlo en su improvisado lienzo.

martes, 22 de febrero de 2011

Las 10 idioteces más comunes del Tráfico peruano

La idiotez es democrática, no diferencia clases sociales ni color de piel, ni sexo ni edad. Idiotas hay en todos lados, pero cuando del tráfico limeño se trata, no hay pierde. La cantidad de mentecatos que creen que manejan un auto es alarmante. Claro que los que regalan brevetes lo son más, pero en fin, mejor vamos con la lista:

1. Pasarse la luz roja: esta es la estupidez más ranqueada, la más popular, la más utilizada y la sublimación del retraso mental no detectado. No hay cosa más cojuda que acelerar cuando el semáforo acaba de cambiar a rojo. Podría entenderse cuando uno va algo rápido y la luz cambia a rojo y sería más imprudente frenar en seco que acelerar. Pero los hijos de la guayaba de los que hablo son aquellos que teniendo tiempo de parar y aún viendo que la gente va a cruzar o que se van a mover otros carros, acelera encima de ellos, porque como es "pendejito" logrará pasar antes. Lo que no sabe es que en realidad acrecienta su fama de reverendo cojudo poniendo en peligro a todos, incluyendo su propia y poca importante (para él mismo) vida.

2. Pararse sobre el crucero peatonal: no señores, el crucero peatonal o "cebra" o para más señas esos rectángulos blancos pintados en forma paralela en el piso son para que crucen los peatones, es decir la gente que necesita cruzar la avenida. O sea, aquella que no mataron al cruzarse la luz roja. No es para acomodar en línea las llantas del auto ni el espacio para acelerar mientras se espera al verde. El pisarlo sin razón es una falta que debería ser sancionada... quizá cuando la policía de tránsito se aprenda el reglamento de tránsito.

3. Acelerar cuando el vehículo que va adelante pone luz direccional para voltear: esto demuestra no sólo estupidez sino también egoísmo puro. Si el carro que va delante de mí prende su luz direccional para voltear, digamos que a la derecha, lo que debo hacer es frenar un poco para darle pase. Está teniendo la cortesía (cosa rara por estas épocas) de decirle al de atrás que necesita voltear. Pero los estúpidos - egoístas solo entienden: "mejor acelero para pasar primero antes que voltee", así no esté apurado por ninguna razón.

4. No poner luz direccional antes de voltear: sería la inversa del punto 3.: estás apurado, quieres cruzar una calle y como no tienes preferencia tienes que esperar que pase el único carro que viene más o menos rápido sin hacer ninguna señal. En el último metro este auto desacelera y voltea hacia otro lado dejándote la sensación de que el chofer es un completo estúpido ya que te hace perder tiempo (que no tienes) por no ser capaz de avisar que va a voltear. Este punto está entre egoísmo o estupidez o ambas al mismo tiempo.



5. Poner luces altas en la noche en plena ciudad: las luces altas o llamadas "luces de carretera" ¡son para la carretera! Parece que la mayoría de retardados cree que el que ilumina más y más bonito tiene un mejor carro. Lo que no saben es que están cegando al resto de conductores y que se están ganando el derecho de ser protagonistas directa o indirectamente de un accidente.

6. Avanzar un poco más que el resto (ya detenido) para ver qué viene: esto es babosada salpicante pura. Si paran uno, dos, tres carros en fila y yo soy el cuarto no puedo pretender ser el único "inteligente" que avanza el carro para poder ver qué cosa viene. He sido testigo de más de una frenada con el choque respectivo donde el taradito que "metió la nariz" decía que el otro se metió primero. ¿Por algo paró el resto, no?

7. Manejar ebrio: creo que no hace faltan comentarios para esta animalada, burrada e intento de genocidio.

8. Parar donde sea sin ningún tipo de señal: algunas veces, por alguna emergencia es necesario detenerse. Para ello es imperativo prender las luces intermitentes lo cual permite saber a quienes vienen detrás que hay un carro detenido, sobre todo si es de noche. Si por alguna razón (se bajó la batería quizá) no se pueden prender existe algo llamado triángulo de emergencia. Lastimosamente la mayoría de los conductores cree que la luz intermitente es para decir: "de repente volteo a la izquierda o quizá a la derecha...". Yo les diría a esos que mejor se volteen con carro y todo y no vuelvan a manejar jamás.

9. Tocar claxon por razónes estúpidas: aquí exceptuaría a las combis, coasters, buses y taxis. Ellos están convencidos que aturdiendo a la gente con el sonido del claxon esta subirá a sus mortíferas naves cual ratones siguiendo al flautista de Hamelin. Otras formas estúpidas son tocar el claxon para ver si el semáforo se apura y cambia rápido a verde, para llamar a la chica que les pareció simpática y que va por la vereda a tres carros de distancia (o sea, jamás los verá) o tocar el claxon para que se apure el de adelante... que tiene otro carro parado delante de él y así sucesivamente.

10. Hacer carrera: hay gente con tal sentido de inferioridad que no puedo soportar que lo adelanten. Claro que el transporte público es otra cosa, ellos hacen carrera para ver quien mata a más... perdón, quien consigue más pasajeros, vayan dentro de la combi o debajo de ella. Si no, preguntar a los asesinos de la 73... Pero también están los sonsitos que ante la presencia de otro carro algo veloz creen que se trata de un reto o provocación y a correr se ha dicho a ver quién la tiene más grande... la estupidez claro. Si no, harían carrera en la playa y sn tráfico para no joder a nadie más.

La lista podría ser interminable, pero esas son las 10 que más recuerdo por ahora. Si me ayudan a completarla podré crear la segunda parte de la entrada.