domingo, 11 de diciembre de 2011

Callejón 13

Después de todo lo leído y las versiones de cada parte, puedo llegar a la conclusión de que el concierto de Calle 13 se convirtió finalmente en una bronca de callejón, con el perdón de los callejones. Creo que todos las partes tienen algo de culpa para todo lo que pasó: el empresario que los trajo, los artistas y el público. Vamos por partes:

El empresario que lo trajo: haya sido uno o más los que vieron de traerlo, no han hecho más que corroborar que muchos de ellos no le tienen el más mínimo respeto a los consumidores. El que no exista en nuestro país una cultura del reclamo (o que sea aún incipiente) no les da derecho a maltratar a quienes pagan una entrada. Es sabido que los artistas suelen demorar más de una hora en presentarse, lo cual ya es un abuso, pero cinco horas... como que no es muy decente por decir lo menos. Y sé que muchos prefirieron no salir pues no tenían ninguna garantía de que algún día les devolverían el dinero de la entrada.



El público: es sabido que los artistas se deben a su público, si este se va, les pueden generar un roche mayúsculo. Y eso es lo que podrían haber hecho los asistentes, retirarse en masa. Así no le pueden decir al artista que se presente todas maneras sea la hora que sea. Lo que sí es un sinsentido es la violencia ocurrida. El hecho de querer subirse a un escenario no la justifica, pero puede ser un detonante. Y personas que sólo querían disfrutar del concierto sin importarles la hora terminaron sufriendo por culpa de algunos desadaptados. Si no, pregúntenle a la chica que se fracturó los talones porque la masa la empujó a un foso, y así hay más historias de personas que no tienen a quién reclamarle nada. ¿Esperar cinco horas para agredir al que se demora es propio de alguien mínimamente cuerdo? Yo no lo creo.

El artista: se supone que se debe a su público. Que hayan calculado mal el tiempo, que les haya jugado mal el clima, que haya nevado en el Sahara no me parece suficiente excusa. Viendo que llegarían tan tarde ellos deberían haber propuesto postergar el concierto (es solo mi opinión), ahí entraría también la responsabilidad del empresario que, según ellos, los obligó a presentarse. Lo primero que deberían haber hecho quizá es explicar la situación, disculparse por la demora y preguntar si los asistentes estaban de acuerdo en que igual toquen.

En fin, se juntaron factores que detonaron que exista violencia. Si esto no sirve para que los tres actores mencionados acá (así como los ya tristemente famosos seguridad VIP) se corrijan o al menos aprendan lo que es el respeto mutuo, entonces probablemente veremos más eventos similares en el futuro cercano.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Periodistas ¿Deportivos? II

Jorge Cori, campeón mundial de ajedrez, es un orgullo para el Perú. No es la primera vez. ¿Y qué hacen los programas "deportivos"? Pasar fútbol y más fútbol y mencionar que Jorge fue campeón mundial. O mencionar que Peter López logró tal distinción en tae kwon do. Ni una foto, ni un video, al menos se dignaron mencionarlos. Aunque aún hay muchos triunfadores desconocidos que son invisibles para la prensa que se hace llamar deportiva cuando lo único que cubren, o son capaces de cubrir, es el famoso "julbo".

Grande fui mi sorpresa cuando vi en la carátula de Deporte Total de El Comercio una foto de Jorge Cori. Me dije: "por fin me hicieron caso". Por fin le dieron la importancia que se merece a nada menos que un campeón mundial. Alguien que gracias a su exclusivo esfuerzo y el de sus padres logró un super triunfo internacional. Y si bien su hermana no se quedó atrás en logros, esta vez no reeditó el título mundial. Al menos un periódico serio le dio importancia, pensé ilusamente...



Pronta fue mi decepción al buscar el reportaje o entrevista a Jorge Cori en la página central del suplemento deportivo. Lo que hallé fue una entrevista a Guillermo Alarcón, presidente del club Alianza Lima, el cual es acusado de malos manejos, de no pagar a los jugadores, de deberle a la SUNAT, etcétera. Y me quedé asombrado de no encontrar al pequeño ajedrecista en ninguna página.

Volví las hojas y me di cuenta que se me había pasado el pequeño articulito (con las justas un cuarto de página), creo que en blanco y negro, donde mencionaban el logro de este pequeño gran campeón. ¿Alguien puede llamar periodista deportivo a quien privilegia de esa manera una entrevista a un dirigente cuestionado de nuestro empobrecido fútbol local frente al logro de un campeonato mundial??????

Creo que la frase de "es que eso vende..." suena ahora más estúpida que antes.