sábado, 23 de octubre de 2010

Robos de Bancos

¿Quién no ha sido víctima de ellos? Llegas al cajero, quieres sacar dinero y tienes menos plata que la que esperabas. ¿Qué pasó? Que el banco se la engulló. Sí, así como suena. Si eres uno de esos pobres peruanos pelagatos como los que, al igual que el que escribe estas líneas, guarda sus pocos billetes en una cuenta de ahorros sobria pero honesta, el banco buscará cualquier forma de reducirte el saldo: comisión por mirar cuánta plata te dejaron, comisión por averigüar cuál es el monto de la comisión que te cobraron por ver tu saldo, comisión por tener tarjeta de débito, comisión por utilizar la tarjeta de débito, comisión por ser ese banco y no otro, comisión por tener cuenta de ahorros... Eso si es que no te han cargado el pago mensual de un seguro que nunca pediste ni en sueños y que reafirman que lo hiciste pero jamás te enseñan el documento con tu firma (¿será porque de verdad jamás lo solicitaste?). Tengo un amigo que sigue esperando lo que le descontaron por tres años (o sea 36 meses seguidos) sin que el banco tenga una firma que lo sustente. Simplemente no le responden.

Lo más gracioso de todo esto, es que como buenos nos ofrecen como gran oferta, por ejemplo el 4% de interés anual para tus soles. O sea, 4 entre 12 por mes, es decir, 0.33%. En buen cristiano, si deposito 100 soles en mi cuentita de ahorros cada mes ganará 0.33 céntimos, si es que nunca retiro nada. Entonces ¿la gran oferta es que a fin de año ganaré S/.3.96? Nada, frío, lejos, no hay forma, nos olvidamos que se descuenta el mantenimiento o alguna comisión de sabe Dios qué, vale escoger las mencionadas en el párrafo de arriba. Y cuando el banco presta dinero... ¿cuánto cobra? Hasta donde sabía, de 30% a más... Recontra equilibrado ¿verdad?



Entonces, si pides un préstamo y te atrasas un día, te llamaran al teléfono de tu casa, al celular, al correo electrónico, te enviarán cartas, ofertas y mensajes de texto para que por favor les pagues de una vez (pero con intereses, moras, y costos varios). Si te demoras un par de días más te llamarán unas cuatro a cinco veces al día para preguntar qué día vas a pagar. Ejemplo de diálogo con el banco:

- ¿Alo, fulanito de tal? Lo llamamos del banco X
- Si, yo soy
- Le recordamos que tiene una deuda pendiente de xx soles que vencio el dia yy
- Sí, ya sé, pero no he cancelado porque aún no me pagan
- Entonces, ¿en qué fecha va a cancelar?
- No le puedo decir, porque aún no sé que día me pagarán
- Entonces, ¿para qué fecha lo programamos?
- Señorita, le acabo de decir que no sé cuándo me pagan
- ¿Entonces lo programamos para dentro de dos días?
- Si quiere, pero no le puedo asegurar nada...

A los dos días:

- ¿Alo, fulanito de tal? Lo llamamos del banco X
- Sí, yo soy
- Usted se comprometió a pagar en esta fecha y no ha cumplido...

O sea, es como hablarle a la pared. Sólo puedes pagar, si lo haces lo más pronto y con la mayor cantidad de intereses, mejor. Pero si demuestras que el banco te ha hecho un cobro indebido, un monto más alto del que debías o cualquier cosa similar, éste la hará más larga que corbata de jirafa para devolverte el dinero o darte alguna "satisfacción" a cambio del abuso. Total, ellos manejan tu dinero, mejor no incomodarlos.

Es que el banco nunca pierde, si puede licuar a los clientes chicos, mejor. Eso explica porque todos los concursos, ganancia de puntos, etcétera privilegian a los que más dinero tienen. Fidelización se le llama, el cliente con la billetera más grande siempre pasará primero, siempre lo atenderán mejor y siempre ganará todos los sorteos que haga el afortunado banco elegido por este. Y tendrá una gran línea de crédito para que gaste lo más posible. Mejor si es en cuotas (más interés) y mejor aún si hace disposición de efectivo (interés asesino). Total, si uno sólo puede realizar los pagos mínimos el sistema está diseñado para que uno tenga que seguir pagando por los tiempos de los tiempos porque jamás dejarán de generarse intereses. Hay formas de sacarle la vuelta a todo esto, es decir, el evitar que el banco nos saque más dinero del que debería, pero el común de los mortales no las conoce. Veremos de aprenderlas o de rezar para que el código de consumo nos proteja si es que algún día lo aplican para estos casos...