Si usted:
- Iza la bandera porque le nace el patriotismo y no sólo por evitar la multa
- Pone su banderita en el auto porque se siente identificado con ella
- Canta el himmno religiosamente en cada acto o evento público con la mano en el pecho
- Se sabe de memoria toda la letra del himno
- Sabe que el arbolito del escudo es el árbol de la quina y no de la quinua
- Sabe que rayos es una cornucopia (es el caracol de la parte de abajo del escudo)
Por favor: NO LEA ESTE POST. Hecha la advertencia si continúa es bajo su propio riesgo.
Lo que sigue a continuación es una propuesta de nuevos símbolos que parecen representar a la mayoría de peruanos, empezando (y siendo casi exclusivo de) por los políticos, congresistas y demás fauna similar. Ahí vamos:
La Coima: es el símbolo de símbolos. Si quieres poner un negocio, si ya tienes uno o si quieres cerrarlo, te encontrarás con ella fijo.

Desde el lametraseros de ventanilla que te puede demorar meses los permisos o licencias (por cualquier excusa inverosímil como que se malogró el ventilador de su oficina), si no lo "aceitas" hasta el policía de tránsito que te lista todas las desgracias y calamidades que te pueden suceder si no le bajas entre 5 y 50 lucas para que no te ponga un papeletón por una infracción que jamás cometiste y que te saldrá más caro que coimearlo fácil y cómodamente a él. Así es el sacrificio pues.
El Faenón: el nombre lo popularizaron dos conocidos peces gordos que andan en peceras doradas como le corresponde a los corruptos millonarios de este país. Si tienes plata producto de tus faenones te corresponde una cárcel dorada. O estar preso en tu domicilio y visitar la calle cuando se te antoje.

Es el premio al esfuerzo de "aceitar" y conseguir utilidades a costa del resto de ciudadanos. Los lobbies ya son historia, ese nombre es antiguo, el faenón, cual torero esquivando normas, ética, responsabilidad es lo "in", lo que está de moda. El que no lo hace es un tonto y si te metes con él te arriesgas a que te amenacen con "volver" a la política aunque nunca se hayan ido de ella en realidad.
La Concha: por todos lados tenemos hasta monumentos para recordárnoslo empezando por la famosa concha acústica del Campo de Marte. La tradición de hacer lo que me da la gana por mi linda cara y que los demás no vayan a hacer lo mismo porque... "lo prohíbe la norma". O realizar licitaciones arregladas para arreglar cosas o locales que no necesitan arreglos.

"Arreglar" es el nuevo verbo, el que "no arregla" no tiene concha, y sin ella no es un político y menos un patriota. Es que estos hijos de la guayaba son los que más alto cantan el himno, los que más escuditos y escarapelas se ponen en el pecho y los que más dinero le birlan al estado y a los peruanos en general apenas tienen ocasión de hacerlo.
Quizá estos tres elementos son los que deberían figurar en el escudo, pero a pesar de todo, yo me quedo con mi auquénido, mi quina y mi cornucopia. Veamos si este nuevo gobierno sí los respeta.
Feliz 28...
